Durante 2026 el operador del Sistema Interconectado Nacional ha emitido alertas sucesivas sobre la confiabilidad del suministro eléctrico. Para una operación industrial la pregunta práctica no es si habrá titulares, sino qué tan expuesta está su planta a un corte programado y con cuánta anticipación puede prepararse.
Qué reportó XM sobre el estado del sistema
XM situó la confiabilidad del servicio eléctrico en nivel de riesgo alto por la combinación de fenómeno de El Niño, bajos aportes hídricos, embalses por debajo de la meta y una demanda en aumento, con un llamado explícito a actuar de inmediato para evitar un desabastecimiento severo.
Al 11 de septiembre de 2026 los aportes hídricos promedio se ubicaron en 76,33 % y el nivel útil de los embalses descendió a 79,11 %, por debajo de la meta de 79,98 %. El déficit acumulado de aportes frente a El Niño 2015-2016 equivale a 4.401 GWh, cerca de 18 días de demanda nacional.
- Dependencia hidráulica cercana al 61 % de la capacidad instalada.
- Demanda eléctrica creciendo 5,8 % en lo corrido de 2026, frente a un promedio histórico de 3,8 %.
- Ingreso de nuevos proyectos muy por debajo de lo previsto: 671 MW de los 4.475 MW esperados para el año.
Por qué el riesgo no es igual en todo el país
Las alertas identifican zonas concretas. XM advirtió un escenario crítico de abastecimiento para el área oriental —Bogotá, Meta y Guaviare, entre otros— a partir de enero, por la coincidencia de los mantenimientos programados de El Guavio y Chivor, que comprometerían más de 1.700 MW del sistema.
En la región Caribe el Centro Nacional de Despacho ya había recomendado un racionamiento programado con cobertura regional durante el mantenimiento de la regasificadora de Cartagena, y alertó sobre racionamientos de carga asociados al agotamiento de la red de transmisión regional.
Qué debería revisar hoy una operación industrial
- Identificar cargas críticas reales: procesos que no pueden detenerse sin pérdida de producto, seguridad o datos.
- Verificar si el respaldo instalado cubre la potencia y la autonomía necesarias, no solo el arranque.
- Revisar autonomía de combustible: capacidad de tanque, logística de reabastecimiento y contención de derrames.
- Validar transferencia automática (ATS) o sincronismo según la tolerancia al corte de su proceso.
- Programar pruebas con carga y mantenimiento preventivo antes de la temporada seca, no durante.
Hidrología: cuatro meses consecutivos por debajo del promedio
El balance mensual de XM con corte al 31 de agosto de 2026 confirmó cuatro meses seguidos de aportes hídricos por debajo de la media histórica. El promedio acumulado de agosto fue de 74,46 %, equivalente a 163,42 GWh-mes frente a una media histórica de 219,47 GWh-mes, y el embalse agregado cerró en 79,36 % del volumen útil.
El comportamiento es marcadamente desigual entre regiones: Oriente registró aportes por encima de su promedio histórico (108,18 %), mientras Antioquia (50,40 %), Caldas (54,6 %) y Valle (63,49 %) quedaron muy por debajo. Esa heterogeneidad explica por qué la alerta nacional no se traduce en el mismo riesgo para cada planta.
El costo ya se ve en el precio de la energía
La escasez hídrica se refleja primero en el mercado mayorista. Según el informe de XM sobre las variables del mercado en julio de 2026, el precio promedio de bolsa fue de 797,7 COP/kWh: 41,9 % más que el mes anterior (562,1 COP/kWh) y 475,6 % por encima de julio del año previo (138,6 COP/kWh).
En contratos el efecto es más amortiguado —334,2 COP/kWh en el mercado regulado y 324,0 COP/kWh en el no regulado durante julio—, pero las empresas con exposición a bolsa sienten el impacto de inmediato en su factura mensual.
La regulación ya activó medidas preventivas
En septiembre de 2026 la CREG activó un mecanismo que fija un nivel mínimo de generación térmica, programado por el Centro Nacional de Despacho según el estado de los embalses, para cubrir con térmica una mayor proporción de la demanda y preservar el agua almacenada.
Para una operación industrial esto tiene dos lecturas: el sistema está gastando ahora sus márgenes de respaldo para evitar un déficit posterior, y el costo de la energía tenderá a reflejar una matriz más térmica mientras dure el fenómeno.
Cortes que ya ocurren, aunque no se llamen racionamiento
Entre el 1 de enero y el 19 de agosto de 2026 el Centro Nacional de Despacho emitió 304 instrucciones de desconexión de carga para aliviar la red, de las cuales 289 —cerca del 95 %— se concentraron en el área Caribe.
Esas desconexiones no se anuncian como racionamiento nacional, pero producen el mismo efecto en planta: una interrupción no negociada, de duración incierta y sin aviso útil para detener un proceso con orden.













